José Maria de Eça de Queirós (Póvoa de Varzim, 1845-París, 1900) fue un escritor y diplomático portugués, considerado por muchos el mejor realista de su país en el siglo XIX. Hijo natural del magistrado y juez José Maria de Almeida Teixeira de Queirós y de Carolina Augusta Pereira de Eça, fue inscrito como hijo de madre desconocida. Aunque sus padres terminarían por casarse cuatro años después de su nacimiento, el joven José Maria vivió en casa de sus abuelos paternos, en Verdemilho, hasta 1855, año en que se trasladó a Oporto.
Con dieciséis años, en 1861, estudió derecho en la Universidad de Coímbra y se licenció en 1866. En 1867 abrió despacho de abogado en la capital portuguesa.
En 1870 apareció, con formato de folletín periodístico, su primera novela, escrita en colaboración con Ramalho Ortigão: “El misterio de la carretera de Sintra” y obtuvo el puesto de cónsul de primera clase en Leiría, e inspirándose en esta ciudad, escribió su primera novela realista sobre la vida portuguesa: El crimen del padre Amaro.
En 1872 su carrera diplomática lo llevó a La Habana. Desde entonces viviría alejado de su país, al que sólo regresaría durante periodos breves de tiempo. Residió en Cuba dos años y luego en Inglaterra, en el consulado de Newcastle-upon-Tyne, donde redactó su tercera novela: El primo Basilio. En 1878 fue transferido a Bristol. Trabajaba entonces en la novela La capital, que no llegaría a publicar en vida y en su obra más destacada, la extensa Los Maia. Su último libro fue La ilustre casa de Ramires.