El blog de aquellos maravillosos años

Las gratitudes

Delphine de Vigan

Amparo
Las gratitudes
«Hoy ha muerto una anciana a la que yo quería. A menudo pensaba: ”Le debo tanto.“ O: ”Sin ella, probablemente ya no estaría aquí.“ Pensaba: ”Es tan importante para mí.“ Importar, deber. ¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?», reflexiona Marie, una de las narradoras de este libro. Su voz se alterna con la de Jérôme, que trabaja en un geriátrico y nos cuenta: «Soy logopeda. Trabajo con las palabras y con el silencio. Con lo que no se dice. Trabajo con la vergüenza, con los secretos, con los remordimientos. Trabajo con la ausencia, con los recuerdos que ya no están y con los que resurgen tras un nombre, una imagen, un perfume. Trabajo con el dolor de ayer y con el de hoy».

Cuando era niña y su madre se ausentaba, Michka cuidaba de Marie, su vecina. Ahora, Marie cuida a la anciana, que acaba de ser ingresada en un geriátrico. Esta narración nos habla de la memoria, el pasado, el envejecimiento, las palabras, la bondad y la gratitud

Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1 de marzo de 1966) Escritora, guionista y directora francesa. Nacida en Boulogne-Billancourt, una comuna relativamente pequeña dentro de la región de Isla de Francia cerca de París, Delphine de Vigan muestra desde una corta edad una gran pasión e interés por la literatura, misma que la que la impulsaría a inscribirse en la Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias de la Información y la Comunicación, de la facultad de letras de la Sorbona. Después de concluir sus estudios en el CELSA, la joven francesa decide dejar de lado sus pretensiones literarias para desempeñarse en el rol de directora de estudios en un instituto de opinión pública en Alfortville.

Delphine de Vigan escribía, por lo menos, dos horas diarias, después de regresar del trabajo. En 2001 publicó su primera novela Días sin hambre (en francés Jours sans faim) bajo el seudónimo de Lou Delvig, una obra semiautobiográfica en la que la autora relató su experiencia con la anorexia durante su juventud. En 2005 publicó el libro de cuentos Les jolis garçons (sin traducir al español) y la novela Una tarde de diciembre (en francés, Un soir de décembre), esta vez bajo su nombre real.

Su primer éxito fue No y yo (2007), obra que ganó el Premio Rotary International en 2009, así como el prestigioso premio francés Prix des libraires. Tras el éxito del libro, comenzó a dedicarse por completo a la literatura, convirtiéndose en una escritora profesional. En 2011, su novela Nada se opone a la noche, la historia de su propia familia haciendo frente al desorden bipolar que afronta su madre, ganó una serie de premios literarios.

Imagen de fondo: Las gratitudes es una conmovedora novela que explora la importancia de agradecer a quienes han influido en nuestras vidas, a través de la historia de Michka, una anciana que enfrenta su deterioro cognitivo y busca expresar su gratitud antes de partir (Ver)